Desde 1974, el 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una plataforma global que une a los gobiernos, instituciones y ciudadanos en torno a la emergencia medioambiental. “La hora de la Naturaleza” ha sido el lema elegido este año, para dar a conocer los vínculos que conectan a los seres vivos de la Tierra y resaltar la importancia de la biodiversidad. La naturaleza es la base de la vida, quien hace posible el suministro de alimentos, aire y agua. Sin embargo, todavía son muchas las acciones irrespetuosas con el medio ambiente, por lo que es momento para recordar y ponerlo en valor.

El exceso de consumo, la contaminación y el desperdicio de alimentos en el mundo está derivando en una serie de cambios medioambientales mundiales están derivando en el agotamiento de recursos, deforestación, desastres climatológicos y extinción de especies, entre otros. Uno de los principales factores de este problema es la industria, como principal:

  • Emisora de GEI. Según datos del Inventario Nacional de Emisiones a la Atmósfera (2018), es uno de los sectores con más peso en el global de la emisiones de GEI en con un 20 %, junto con transporte (27 %), electricidad (18 %) y agricultura (12 %).
  • Consumidora de agua. El Banco Mundial estima en Europa que la agricultura (70 %) y la industria (30 %) abarcan el 90 % del recurso, dejando únicamente un 10 % para el uso doméstico.
  • Generadora de residuos. Según el Informe Global Waste Management Outlook-GWMO (2015), cada año se generan en todo el planeta entre 7000 y 10 000 millones de toneladas de residuos, incluyendo urbanos, industriales y de construcción y demolición.
  • Consumidora de energía. De acuerdo con datos de la Agencia Nacional de la Energía (2007), la industria consume más del 40 % de la electricidad mundial.

LIFE MCUBO se centra, concretamente, en reducir el consumo de agua y energía en la industria, y fomentar la reutilización de aguas residuales para procesos industriales (desinfección, limpieza, etc.). El proyecto, cercano a su finalización, ha conseguido identificar los puntos más altos de consumo en cada uno de los procesos industriales de las empresas demostradoras y plantear una serie de medidas para reducir su consumo de agua y energía hasta en un 75 %.

El exceso de consumo, la contaminación y el desperdicio de alimentos en el mundo está derivando en una serie de cambios medioambientales mundiales, como el agotamiento de recursos, deforestación, desastres climatológicos y extinción de especies, entre otros. Ahora más que nunca, realizar una gestión eficiente de los recursos resulta imprescindible para preservar el planeta y su biodiversidad.