«Según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), para producir una rebanada de pan se necesitan 40 litros de agua».

La empresa guipuzcoana de panadería Okin se suma a la gestión eficiente del agua y al ahorro de energía gracias a la implantación del proyecto LIFE MCUBO, que le permitirá una gestión eficiente del agua y de la energía.

Okin («panadero» en euskera) es una empresa familiar de panadería fundada en 1994 en la Costa Vasca (Zumaya). A pesar del carácter tradicional de su producto, apuesta por la innovación sumándose a las últimas tendencias en materia de alimentación.  Siempre bajo la filosofía Clean Label (sin aditivos ni conservantes), base sobre la cual crece su concepto de Salud e Innovación; dos palabras que van de la mano en todos sus proyectos de I+D. La salud no es algo que tratan de forma anecdótica, sino una característica transversal que forma parte de cada una de sus familias y panes.

El consumo de agua y energía en el proceso de elaboración del pan es elevado, pero parte de la energía y de los materiales de tratamiento podrían ahorrarse por medio de la instalación de un sistema de monitoreo en tiempo real para evitar la unidad de gestión del agua.

La implantación de LIFE MCUBO no solo supondría una reducción del consumo de agua y energía, y del impacto ambiental asociado a la gestión del agua, sino también incrementar la rentabilidad de las empresas y contribuir a la lucha contra la sequía.

En el caso de la industria alimentaria, una de las principales consumidoras de agua, la reducción del consumo debe plantearse no solo en los procesos productivos, sino también en procesos auxiliares, como la limpieza y desinfección de las instalaciones y material empleado en la producción.

Desde LIFE MCUBO agradecemos a Okin la confianza en el proyecto LIFE MCUBO. Nos alegra saber que cada día más empresas apuestan por la defensa del medioambiente y por la conservación del planeta, a la vez que generan negocios más rentables y competitivos.