El panorama de la escasez y del consumo de agua es preocupante. La previsión de sequía de este recurso afectará a la población en un futuro no muy lejano. Por ésta y otras razones, más técnicas y económicas, ha surgido este proyecto.

Javier Santos, responsable y coordinador del LIFE MCUBO, da respuesta a algunas preguntas, ofreciendo así una visión de la importancia de esta iniciativa. Santos, es profesor titular de Organización de Empresas en la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Navarra, en San Sebastián, y Dr. Ingeniero Industrial y experto en Lean Manufacturing, área en la que imparte formación desde hace 20 años.

  1. ¿De quién parte la iniciativa?, y ¿por qué?
    La verdad que ha pasado mucho tiempo desde los inicios. Y no me atrevería a decir quién “puso la primera piedra” pero, recuerdo que hace unos años en reuniones de networking, en las que coincidíamos con varios socios, ya se hablaba de este tema. Y en una de esas conversaciones surgió la idea.
    En TECNUN decidimos liderar la preparación de la memoria del proyecto y por eso somos los coordinadores. Pero, es el resultado de un trabajo en equipo desde el principio.
  2. ¿Con qué presupuesto cuenta el proyecto? Y qué parte de financiación aporta la UE?
  3. El LIFE MCUBO tiene un presupuesto total de aproximadamente 900.000 €.
    De los cuales un 60% los aporta la UE en su programa LIFE, lo que supone algo más de 500.000 €. Y los socios aportan el otro 40% restante.
  4. ¿Cuáles son los retos específicos o más relevantes a los que se quiere dar respuesta con el proyecto?
    Recientemente y con previsión al año 2030, la UE ha publicado un informe sobre la escasez del agua y la sequía en el que concluye que la escasez de agua afectará a un 17% de la población para esa fecha.
    Por esta razón, el proyecto se centra en el consumo de agua y energía asociada al agua de tres subsectores agroalimentarios que, según todos los estudios, son los mayores consumidores de agua: Cárnico, conservas vegetales y procesado de frutas. El reto es reducir el consumo de agua, relacionándolo con la producción en las empresas.

Para ello, monitorizaremos el proceso productivo de manera inalámbrica, desarrollaremos y optimizaremos modelos del proceso y del tratamiento del agua, probaremos soluciones mejoradas en las plantas piloto de uno de los socios e implantaremos aquellas mejoras viables en las empresas.

El proyecto contempla evaluar el impacto social y ambiental a través de unos indicadores que definiremos en las primeras etapas del proyecto. Evidentemente, cualquier mejora que conduzca a reducir el consumo de agua tendrá un impacto muy positivo en la sociedad. Intentaremos dar la vuelta a ese informe añadiendo nuestro pequeño grano de arena y así lograrlo entre todos.

  1. ¿En qué campo de la producción se va a aplicar el proyecto?
    La principal diferencia con otras iniciativas es que se va poder medir y probar la propuesta antes de implantarla. Sobre todo, nos centraremos en el proceso de transformación en fábrica. La idea es generar un modelo y unas buenas prácticas replicables en otros subsectores o incluso en otros sectores productivos. Para ello, elaboraremos guías de buenas prácticas y buscaremos otros sectores o empresas donde replicar el proyecto.
  2. ¿Para cuándo está previsto que se lleve a cabo el proyecto? Y ¿cómo será su implantación y su comercialización?
    Hay que tener en cuenta que el LIFE MCUBO en sí no tiene un producto concreto, aunque es verdad que estamos viendo que la combinación de tecnologías y técnicas que vamos a desarrollar serán accesibles para las empresas que podrán ponerlas en práctica. El dispositivo con el que se harán las mediciones será comercializado por una spin-off que está en fase de creación en TECNUN, y uno de los socios ha mostrado interés en ofrecer servicios relacionados con los resultados del proyecto.
  3. ¿Cuál es la inversión que puede suponer para las empresas la implantación de este proyecto y las tecnologías que implique, así como las reformas derivadas del mismo que haya que implantar?
    La inversión no debería ser muy alta. Aunque lo que sí está garantizada es su rentabilidad, ya que el LIFE MCUBO ofrece una propuesta de valor que combina la reducción del consumo de agua -y por tanto ahorro económico- con la mejora de la productividad de las empresas. Esto supondrá un retorno de la inversión seguramente mucho mayor que el coste de implantar la solución.
  4. ¿Qué previsión o aspiraciones de implantación se tienen en el LIFE MCUBO? ¿A cuántas empresas se pretende llegar?
    El objetivo final del proyecto es la máxima replicación por parte de las empresas, tanto por el avance técnico y económico como por el ambiental.
    LIFE MCUBO se centrará en la demostración en tres plantas piloto de la propuesta. Además, durante el transcurso del proyecto está previsto contactar con al menos dos subsectores más y, una vez finalizado y conocido el proyecto, se espera que se puedan replicar los resultados en 30 nuevas empresas.